Urcotex ejecutó las obras de adecuación arquitectónica de la nave central de la Basílica de Santa María de Montserrat para hacer posible la instalación del nuevo órgano. La intervención permitió adaptar la capilla norte del transepto para albergar un instrumento de grandes dimensiones, cuya configuración requería una solución constructiva específica al quedar parcialmente suspendido sobre la capilla inferior, donde se ubican la consola y el acceso principal.
Como parte de los trabajos, se llevó a cabo el desmontaje del órgano existente, así como la consolidación y perforación del contrafuerte de piedra para habilitar el nuevo acceso. Estas actuaciones se planificaron y ejecutaron con carácter previo a la instalación del nuevo órgano, minimizando el riesgo de vibraciones que pudieran afectar al instrumento durante su montaje.
La intervención incluyó la ejecución de una compleja estructura metálica de acero diseñada para soportar la fachada del nuevo órgano, la consola y la cadireta, garantizando su estabilidad mediante anclajes y tirantes integrados en la fábrica existente. Además, se reforzaron las columnas del tímpano del triforio mediante una viga tipo Fink, en una actuación de alta complejidad técnica que requirió una ejecución precisa y una estrecha coordinación con la dirección facultativa para preservar el valor patrimonial del conjunto.






